viernes, 20 de diciembre de 2013

TOLEDO. Castillo de San Servando




Situado en un lugar estratégico,
sobre un promontorio rocoso en la otra orilla del Tajo,
dominando el acceso a la ciudad,
en el cerro hubo ya una fortaleza romana,
de cuya argamasa queda algún vestigio.

Controlaba el puente
y el acueducto para el abastecimiento de agua.


Hay quien dice que los visigodos
lo utilizaron como iglesia.


Los árabes reconstruyeron el baluarte con mayores dimensiones,
para proteger el puente de Alcántara,
y de esta época se conservan restos de la cimentación.


***


La fundación cristiana está datada documentalmente
en fecha 11 de marzo de 1088:
Lo erigió Alfonso VI como monasterio dedicado a San Servando
en agradecimiento a dicho santo,
pues en la batalla de Sagrajas, acaecida el 23 de octubre de 1086
(día de la festividad de este mártir),
el monarca pudo salvar la vida en una huida.
El cenobio fue encomendado a los abades de San Víctor de Marsella.


En tiempos de Alfonso VI,
El Cid acudió a Toledo a pedir justicia al rey
por la afrenta sufrida por sus hijas en Corpes
a manos de los Infantes de Carrión.
Don Alfonso reunió Cortes en el Palacio de Galiana
y convocó a las dos partes.
El Cid reclamó sus espadas Tizona y Colada
y la dote que había entregado a los Infantes.
Cuenta la leyenda que durante este episodio
El Cid se alojó en el castillo de San Servando.


Así se cita en el Cantar de Mío Cid,
en su cantar tercero (“La afrenta de Corpes”):

Don Alfonso hacia Toledo quería volverse ya;
pero el Cid aquella noche no quiso el Tajo pasar.
«Merced os pido, señor, a quien Dios libre de mal,
entrad vos, rey don Alfonso, en Toledo, la ciudad,
en San Servando me quiero yo con los míos quedar,
que muchas de mis compañas esta noche llegarán.
La noche la velaré rezando en este lugar
y mañana al ser de día entraré en esa ciudad
y antes de comer el Cid ante la corte estará».
Le contesta don Alfonso: «Pláceme de voluntad».
El rey de Castilla entonces en Toledo se fue a entrar
y el Cid en aquel castillo de San Servando se está.
Manda que enciendan candelas y las lleven al altar,
quiere velar en aquel paraje de santidad,
a Dios estarse rogando, con Él en secreto hablar.
Álvar Fáñez de Minaya y los otros que allí están
cuando vino la mañana dispuestos se encuentran ya.


***


Pronto el cenobio adquirió carácter de fortificación,
para hacer frente a los repetidos ataques sarracenos
en 1099, 1109, 1114, 1128 y 1139.
San Servando resistió a todos ellos,
pero, agotados, los monjes massaliotas lo abandonaron.


En 1195, tras la derrota en la batalla de Alarcos,
Alfonso VIII, para reforzar la protección de Toledo,
entregó el castillo a los templarios,
que se encargaron de su defensa hasta 1308.


Fue destrozado durante las guerras
entre Pedro I y Enrique Trastámara.
El arzobispo Pedro Tenorio lo mandó reconstruir
a finales del siglo XIV.
Quedó entonces su alcaidía
en manos de Pedro López de Ayala.


***


Se ha dicho que el apellido Cervantes
sería una deformación de Servando,
producida en el tiempo en que una familia noble poseyó el castillo
y adquirió su nombre.


En el Quijote de Avellaneda, en el prólogo del libro,
Cervantes es comparado con el castillo al hablar de su vejez
(en esta época el castillo estaba ya en ruinas):
“Pues Miguel de Cervantes es ya de viejo
como el castillo de San Cervantes...”


En el siglo XVI, ya sin utilidad, quedó abandonado
y fue arruinándose.


Luis de Góngora le dedicó unos versos
(refiriéndose a él como Castillo de San Cervantes):


Que te respectaba el Reino
por juez de apelaciones
de mil católicos miedos.
Ya menospreciado ocupas
la aspereza de ese cerro,
mohoso como en diciembre
el lanzón del viñadero.
Las que ya fueron corona
son alcándara de cuervos
almenas que como dientes,
dicen la edad de los viejos.


***


En el siglo XIX, debido a la desamortización de Mendizábal,
pasó a propiedad privada.


En 1874,
gracias a la intervención de la comisión provincial de Monumentos,
fue declarado Monumento Nacional;
fue el primer castillo que obtuvo esta protección.


Sin embargo, por falta de medios para restaurarlo,
siguió deteriorándose.


***


En la segunda mitad del siglo XX se reconstruyó su interior.


En 1958 fue convertido en colegio de la Delegación de Juventudes.


Entre 1983 y 1986 fue sede de las Cortes de Castilla La Mancha.


En la actualidad funciona como albergue juvenil.

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